
La Historia detrás de los Cantos
Los cantos en el CD Les Dejo Mis Rezos son simplemente mi manera de hablar y escuchar al Gran Espíritu. Son mis humildes oraciones y sin embargo el proceso is complicado. Una melodía aparece y empiezo a tararear lo que oigo. He aprendido a seguir mis instintos, y a escuchar mi intuición. Se que es el momento de prestar atención. El canto llama y yo le sigo. Es totalmente embriagante cuando entra en mis sueños trabajándome, para convertirse en mi historia; y la historia continua. Se que todos tenemos historias que contar.
Este cd es una creación bastante espontánea. Los cantos se gravaron un par de veces dejándonos llevar por ellos hasta su conclusión; y por ahí nos fuimos. Este es mi proceso y me entregado a él. Así es que me trabajan los cantos.
En el año 2018 en la Danza de Luna en Borike, recibe de abuelita Sylvia, la medicina del Búho. En nuestra cultura Taino el búho refleja nuestro viaje de vida y muerte; el siguiente paso antes del renacer. No se considera bueno ni malo, solamente parte de el proceso dual de este plano material. De este entendimiento …“ qué hay que terminar para empezar “..es que llego el canto Búho.
En Septiembre 2017 la fuerza de la Madre Naturaleza en forma del huracán Maria, se estrello contra Borike. Soy testigo de su enorme energía que entró como una serpentina. La Madre de los cuatro vientos y de las aguas pesadas entro aullando, azotando su cola y tumbando todo en su camino. En una noche se convirtió La Isla del Encanto en un mundo herido y desconocido. Todo colapso, todo cambio…quedo un vacío silencioso y de esa experiencia nació el canto La Serpentina.
El canto del coqui llegó años antes del huracán. Es el canto de las pequeñas ranas insulares que oigo y acompañan mis sueños. Después del huracán el coqui se volvió misteriosamente silencioso. Ausente su canto, noche tras noche; en el vientre de la hamaca, bajo un cielo brillante estelar, decide cantar “el coqui” hasta que ellos regresarán. Excave en mi ser una paz profunda y se despertó en mi la memoria de mis antepasados descansando en sus hamacas …..los primeros soñadores del coqui.
Como mis ancestros yo también soy soñadora. Mi deseo es que las siguiente siete generaciones continúen soñando alto y claro, que la memoria sagrada despierte en ellos y la tradición Taino continúe a lo largo. Veo esta etapa de mi vida como un tiempo enfocado de labor espiritual; danzando, cantando, orando, meditando y brindado servicio a todas mis relaciones. Creo que es importante estar en reciprocidad. Estos cantos son mi manera de compartir mis rezos y dar hacia delante, por todo lo que e recibido en mi bella vida.
Seneco kakona (muchas bendiciones)

The Story Behind the Chants
The chants on Les Dejo Mis Rezos are simply my way of both talking and listening to Great Spirit. These chants are my humble prayers. Yet, it’s complicated. A melody will ring true in my head, I begin humming the melody, then I know it’s time to pay attention, this is Spirit speaking to me. I’ve learned to follow my intuition, as the chant leads me, I simply follow wherever it takes me. It’s intoxicating the way it builds on itself, entering my dream time, it works its way, becoming a story, that continues to unfold. These are my stories .. we all have stories to tell.
This CD is a fairly spontaneous creation. I recorded a few versions, tried not to over think the chants, but allowed them to flow on their own. I love the process. I make myself available and the chants work me to the bone, until “completion”. By “completion”, I mean the foundation of the chant, as the chants continue to morph and grow with time.
In the spring of 2018, at the Danza de Luna in Borike, I received from Abuela Sylvia, owl medicine. In the Taíno culture, the owl reflects our life and death journey. It is neither good or bad, but a necessary passage on this plane of duality. The búho (owl) chant arrived when I gained the understanding that “all things must end, before they can start anew”.
In September of 2017, Hurricane Maria hit the island of Borike. The storm tore right through the island. I witnessed the gale force winds in the guise of a huge serpentina. The mother of the four winds and heavy waters, howled and whipped her tail, tearing apart all in her path. In a single night, this Enchanted Island, turned into an injured, brown tangle, eerie and deformed. Everything collapsed, everything changed into an empty, silent void. From this desolation, the Serpentina chant arose.
The Coquí chant arrived before the storm hit the island. Coquí is a chant to the little island frogs, which sing so sweetly each night. As darkness surrounds me, it comes alive with the myriad voices of the Coquís. For days after the hurricane, the nights were eerily silent. No Coquí songs, no electric, no water, no communication, no fuel oil, no gasoline. Night after night, from the womb of my hamaca, under a brilliant stellar sky, my heart raw, with unspeakable feelings, I chanted to the Coquís. In the obsidian darkness, I awaited their return. I dug in deep, excavating my being, eventually tapping into my ancestral memories. Yes, my ancestors dreamed from the heart of the hamaca. They were and are the dreamers of the Coquí.
Yes, I am a dreamer, like my mother, my grandmother and great grandmother before me. I pray that the next generations continue to dream high and clear, so that our Taíno culture continues to thrive. I see this stage of my life, as a time of focused spiritual unfolding. Meditating, dancing, chanting, praying and giving of myself in heart felt service to this community in Borike. Yes, Divine Mother, I hear you! I feel the need to be in reciprocity with you and all of your creations. These chants are my joyous way of paying it forward.
Seneco kakona (many blessings)